Sònia

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dijous, 29 de maig de 2014

MAMÁ, ¿ME DAS UN ABRAZO?




Mamá, ¿me das un abrazo? Me pedía Xavier antes de irse a dormir. ¡Claro que sí! Mamá, hoy quiero un abrazo de oso polar.  El peque de la familia había tenido un día gris. Aquellos días donde parece que las fuerzas del firmamento se han conjurado para que nada salga como nosotros queremos.
Tras un largo abrazo, él me susurra al oído: ¡ahora me siento mucho mejor! Te quiero mamá. 

El abrazo es un excelente medio de comunicación que no necesita ser hablado ni expresado a través de palabras. Facilitan la comunicación afectiva y el sentimiento de empatía. Es una manera excepcional de expresarles a nuestros hijos lo mucho que les queremos.

Los abrazos son una grandiosa medicina que transfiere energía. Nos ayudan a fortalecer el vínculo que tenemos con nuestros pequeños. Nuestros abrazos les hacen sentirse seguros, les tranquilizan, les relajan, les liberan del estrés, les hacen enormemente feliz. Es el mejor bálsamo para que, en los momentos complicados, les ofrezcamos consuelo. Los abrazos deshacen la soledad y el miedo. Además son uno de los mejores motores para el desarrollo de la inteligencia emocional y la autoestima.

En casa utilizamos diferentes tipos de abrazos. Está el “abrazo de oso polar”, abrazo consolador, cariñoso, cálido, que persigue animar y que el otro sienta que puede contar contigo. Un abrazo cargado de seguridad, afecto, efecto, fuerza, apoyo y reafirmación.

El “abrazo de pingüino”, es corto y juguetón, donde las mejillas se juntan y con él la risa está asegurada si se acompaña con una buena dosis de cosquillas. Abrazo para compartir en momentos distendidos y reconfortantes.

El “abrazo volador”, mí preferido,  es aquél que nos dan cuando echan a correr con ímpetu al vernos llegar. Abrazo lleno de magia, ilusión, espontaneidad y sorpresa. Cortos pero muuuuy intensos. Aquél momento que te alegran la llegada a casa o te hacen sentir única al ser la elegida.

Por último está el “abrazo zen”. Aquel que te llena de energía, que te carga las baterías. Un abrazo sublime, largo, abierto, tranquilo, agradecido, reconfortante y genuino. Un abrazo dado en silencio.

            Abrazar es una maravillosa forma de dar amor a los que nos rodean, es acariciar el alma de quien tenemos cerca. Además no requieren de una maquinaria o equipo especial. La magia de un abrazo es que al darlo recibimos otro. Debemos enseñar a nuestros hijos a darlos y  también a pedirlos. Los abrazos les hacen sentir fuerte, seguros, protegidos.

Un abrazo es el único traje que se amolda a todos los cuerpos,…

¿Y ahora qué esperas para dar un buen abrazo?

6 comentaris:

  1. Ver la cara de felicidad de nuestro niños cuando reciben un abrazo no tiene precio. En esta vida hay que intentar ser felices y disfrutar de nuestra familia

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    Respostes
    1. muchas gracias por tu comentario y por seguir el blog

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  2. Me encanta el abrazo de "oso polar"!!! Me lo pido!!!
    Es que no hay nada como oir al peque susurrarte mamá, te quiero...eres la mejor del mundo...
    Feliz Lunes!
    http://batasigualada.blogspot.com.es/

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  3. A mi los abrazos voladores me encantan, gracias por compatirlo, un besazo

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  4. Me encatan los abrazos, yo también me quedo con los voladores, para mi los mejores. Feliz lunes y feliz semana!

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