Sònia

Sònia

dilluns, 16 d’octubre de 2017

ESCUELA BITACORAS: DISCIPLINA POSITIVA

Que difícil resulta educar sin perder los nervios, sin levantar la voz, logrando ser coherente con lo que decimos, sentimos o hacemos. En ocasiones el ritmo que nos impone nuestro día a día, la dificultades para conciliar familia, carrera profesional y el tiempo para nosotros hace que acabemos educando en un ambiente hostil donde los reproches y las malas maneras se apoderan de nuestras relaciones.

Conocí a Bei a través del 2.0 y en seguida su discurso, su manera de entender la educación,  me cautivó. Por este motivo no dudé en escribirme en su curso de la Escuela Bítácoras llamado Disciplina Positiva. Bei, cree como yo,  en la necesidad de educar desde la calma, el cariño y el acompañamiento incondicional aunque en ocasiones resulte muy dificil. Una educación basada en el establecimiento de relaciones horizontales con nuestros hijos, valorando el error como parte esencial del aprendizaje e utilizando el ejemplo como la mejor forma de educar.


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El curso está dirigido a mamás, papás y educadores que quieran formarse en Disciplina Positiva. Un modelo pedagógico basado en el respeto de los ritmos de aprendizajes, la empatía, la comunicación y el amor incondicional hacia nuestros pequeños.

3 horas y 15 minutos de curso dividido en 15 lecciones donde Bei nos da las bases para conseguir educar desde un nuevo prisma lleno de optimismo. La disciplina positiva tiene como objetivo que nuestros hijos comprendan y compartan el sentido de las normas y actúen con libertad, siendo conscientes que los actos siempre tienen unas consecuencias lógicas. Un método donde el autoconocimiento y la responsabilidad ocupa un papel esencial.


A lo largo de las 6 primeras lecciones aprendemos las características principales de la disciplina y la metodología necesaria para encontrar un equilibrio entre la LIBERTAD y la FIRMEZA a la hora de educar. Bei también nos explica la gran importancia que tiene que nuestros pequeños sientan pertenencia dentro de nuestro núcleo familiar.

Una relación basada en la amabilidad, el respeto mutuo y un tiempo compartido de calidad. Aprendemos también la importancia que tiene que seamos capaces de alentar a nuestros pequeños a conseguir todo aquello que se propongan a lo largo de su vidas ayudándoles a descubrir sus capacidades e intereses potenciando su autoestima.

El curso también nos ayuda a dar respuesta a la cantidad de retos educativos a los que diariamente nos enfrentamos en este apasionante mundo de la educación. Las actitudes desafiantes, los conflictos a la hora de realizar tareas o las rabietas y los enfados están presentes en todos los hogares casi a diario.

La Disciplina Positiva también nos permitirá aprender a poner el foco en las habilidades que queremos trabajar junta a nuestros pequeños y como hacerlo. El tiempo fuera positivo nos ayudará a entender la importancia de enseñar a nuestros hijos a autoregular sus comportamientos. Además aprenderemos a identificar el significado de las  conductas y la mejor manera de dar respuesta a cada una de ellas entendiendo que es un límite y cómo hacer un acertado enfoque de soluciones.

Durante las últimas lecciones Bei nos explica diferentes herramientas y técnicas educativas que podemos utilizar con nuestros hijos según la edad de éstos para hacer frente a los conflictos cotidianos, las peleas entre hermanos o el trabajo de las responsabilidades.

Uno de los recursos claves de la disciplina positiva son las reuniones familiares que nos permitrán establecer un tiempo familiar especial donde aprenderemos toda la familia a trabajar de forma cooperativa y conseguir establecer los acuerdos que marcaran el clima en el hogar.

El curso también nos animará a establecer retos educativos junto a nuestros hijos que se convertirán en una maravillosa forma de aprender y crecer de forma responsable y autónoma.

Sin duda es un curso 100% recomendable para todas aquellas personas que crean que el amor y el cariño son las bases más importantes a la hora de educar. Un curso muy práctico lleno de recursos y herramientas que nos permitirá conseguir una relación positiva junto a nuestros pequeños.

Además el curso, una vez adquirido,  puede ser visionado las veces que sean necesarias, sin horarios ni caducidad. Además a lo largo del curso es posible interactuar con Bei que te aclara todas las dudas que pueden irte surgiendo.

Si os animáis sólo tenéis que pinchar aquí para realizar la inscripción y podéis añadir el código de descuento  "sonialopez" y os realizarán un 10%.

dimecres, 4 d’octubre de 2017

HIJO, TÚ YA ERES EXTRAORDINARIO

- ¿Por qué hay gente que parece que brille siempre?

- Yo creo que todos lo hacemos.

- ¿Y por qué hay días que no lo notamos?

 - Porque nos empeñamos a ver siempre la parte más oscura de nosotros mismos.

- ¿Y cómo conseguimos ver el lado más bonito?

-  Queriéndonos sin condición.

A menudo postergamos nuestra felicidad por esperar ser alguien que quizás nunca conseguiremos. Nos autoimponemos etiquetas, creamos excusas o dibujamos imperfecciones que nos hacen sentir pequeños. Nos traicionamos a diario pensando que no somos demasiado buenos, que siempre habrá alguien que piense, haga o actúe mucho mejor que nosotros. Nos autoanulamos sin compasión, nos sobreexigimos, nos autosabotamos.

Nos hablamos sin cariño olvidando que somos lo más valioso que tenemos. Esperamos que el tiempo nos regale cosas que no estamos dispuestos a pelear por miedo al tropiezo, confiamos más en la suerte que en nuestra capacidad de lograrlo. Nos escondemos detrás de un personaje que a menudo no nos representa, nos otorgamos errores que nos rompen por dentro.
 
Hasta que llega ese día en el que te das cuenta que no tienes que ser extraordinario porque YA lo ERES. Ese instante en el que te atreves a hacerle muecas al espejo, te ríes de tus tropiezos y empiezas a brillar. Sin miedo a deslumbrar a nadie, con ganas de llenar tus días de retos, de oportunidades, de puertas por abrir. Ese en el que ya no buscas lejos lo que necesitas porque lo tienes justo en la punta de tu nariz. Sin atajos ni escondites.

Ese momento donde aprendes a aquietar tus miedos, a valorar tus logros y agradecer todo lo especial que hay en ti. A ser sincero con lo que necesitas, a exigir respeto, a imponer tus reglas, a saber que la verdadera batalla es la llevas por dentro. Sin buscar en los otros lo que te falta, amando lo que decides, apostando a fuego por tu intuición.

Esa mañana en la que decides que ha llegado el momento de quererte sin condición, en el que la confianza en ti mismo se convierte en tu mejor compañera de viaje, en el que necesitas empezar a volar. Siendo capaz de jugar con tus propias sombras, retando a la incertidumbre que antes te paralizaba, respirando fuerte aunque duela.

Y empiezas a vivir priorizando lo que te dicta el alma, convenciéndote que sólo tú diriges el timón de tu vida. Decidiendo, descartando, renunciando, creyendo en tu nueva ACTITUD. Aprendiendo, practicando, resolviendo inseguridades sin huir de uno mismo, sin rencores, titubeos o rabia.

Viviendo sin disfraces, mirándote por dentro como te mereces, aprendiendo a hacer magia con los errores. Sin necesidad de demostrar, de ser perfecto, de tenerlo todo controlado. Entendiendo por fin que lo importante no es lo que haces, tienes o aparentas sino lo que ERES, lo que SIENTES, lo que DESEAS.

Y dibujas tu vida sin guiones ajenos, rediseñándola las veces que sea necesario, sin fraudes ni mentiras piadosas. Sintiéndote especial, cuidándote con mimo, susurrándote a diario lo mucho que vales.

Hijo, nunca olvides que tú ya eres EXTRAORDINARIO.

dimarts, 3 d’octubre de 2017

ÁNGELES CON NARIZ ROJA

- Me chifla que hagas eso.

- ¿El qué mamá?

- Sonreír.

- Mis ojos se vuelven pequeños.

- Pero tu cara se llena de luz.

- Tú  dices que siempre hay un motivo para no dejar de reír.

- La vida a diario nos regala cosas fascinantes, hay que aprender a saberlas apreciar. Además la sonrisa es un maravilloso analgésico que puede llegar a curar.

Existen muchos tipos de papás y mamás, para variedad los colores. Cada uno con su forma de entender la educación, de marcar límites o aplicar una pedagogía u otra . Están los autoritarios o permisivos, los que dan el pecho durante años o los que deciden apostar por el biberón, aquellos que educan en la libertad o los que prefieren pautar cada paso que su hijo da. Pero hay algo que une a todos los papás del universo, la necesidad de ver a nuestros hijos sonreír.

Lo maravilloso de nuestros hijos es que no necesitan un motivo concreto para lograrlo, cualquier circunstancia es ideal para esbozar una sonrisa. Un ruido, una situación inesperada o la melodía de una canción, puede desencadenar una ráfaga interminable de carcajadas. En cambio, los adultos nos olvidamos en muchas ocasiones de sonreír y acabamos tiñendo nuestra vida de gris. Nos convertimos en verdaderos expertos elaborando listados infinitos de pretextos ridículos para no hacerlo. Torpes y desacertados, perdemos el hábito sonreír  y olvidamos el sinfín de beneficios que aparta una carcajada o una sonrisa de medio lado.
La risa llena nuestro cuerpo de felicidad y se convierte en una aliada impecable para bajar los niveles de estrés. Reír mejora nuestras relaciones, refuerza nuestro sistema inmunológico y fortalece nuestro corazón. La sonrisa es el idioma de las personas inteligentes, el arma más poderosa de comunicación, la mejor herramienta para expresar el privilegio que tenemos de disfrutar de la vida a diario. La risa no necesita de estrategia ni plan para hacer feliz.
Por suerte, hay adultos con un aura singular que han escogido la sonrisa como insignia para hacer feliz. La utilizan a diario en su trabajo como la mejor medicina y consiguen endulzar el camino de niños y adultos que les ha tocado librar una batalla contra la enfermedad. Ángeles con nariz roja, artistas profesionales que consiguen ponerle a la desventura un rayo de color. Auténticos querubines llenos de magia, que consiguen enmascarar el pánico y la incertidumbre con música y buen humor. Príncipes del júbilo y del entusiasmo que consiguen erizar la piel. Chistes, guiños y muecas que destornillan a los que sufren algún tratamiento.

Son los Pallapupas, seres llenos de cariño que tienen por esencia las ganas de ayudar. Capaces de contagiar frenesí, optimismo y ganas de seguir luchando a aquellos pasan largas estancias en el hospital. Payasos maravillosos que consiguen poner las habitaciones patas arriba para abarrotarlas de esperanza e ilusión. Que transmiten cariño, consuelo y seguridad a aquellos que sufren una enfermedad. Que contagian a las familias de fuerza y aliento y consiguen humanizar los largos pasillos de las plantas de hospital. Hechiceros de las palabras que consiguen irradiar las ganas de sanar. Capaces de acompañar y llenar de ilusión a adultos y personas de la tercera edad con el bálsamo de la carcajada.

Miradas cómplices, canciones que alivian, momentos que desintoxican y logran hacer paréntesis en el dolor. Malabaristas en propagar fe, que contagian ganas de vivir. Ilusionistas encargados de acompañar a los pequeños peleones hasta el quirófano y conseguir que se duerman sin miedo a lo que pasará. Napias coloradas que llenan de luminosidad centros residenciales, sociosanitarios y la planta pediátrica del hospital. Comediantes que mediante el teatro social nos ayudan a comprender mejor las enfermedades mentales y abren la ventana de la expresión y la comunicación a quienes la padecen. La dramatización se convierte en un vehículo maravilloso para que  familiares y pacientes retomen las riendas de sus vidas convirtiéndose en verdaderos protagonistas de su propia historia. Porque en cualquier momento nosotros o nuestros pequeños podemos necesitar que nos echen una mano y nos tiñan el sufrimiento de tonalidad hagamos que nuestras celebraciones familiares, retos solidarios o donaciones colaboren con esta gran obra social. Expandamos la bondad de estos magníficos titiriteros que hacen de las habitaciones con sábanas blancas y lugar también para soñar.

dijous, 21 de setembre de 2017

ENTREVISTA EN MUM AND TEEN

Conocí a Teresa Rey gracias a las redes sociales y sin duda es de las persona más profesionales con las que he podido colaborar. Su trabajo siempre rebosa creatividad, elegancia y profesionalidad. Hace unos meses que Teresa se embarcó en un maravilloso nuevo proyecto llamado MUM AND TEEN. Un espacio dedicado a la adolescencia desde una visión muy positiva y llena de optimismo. En su web podemos formarnos, compartir inquietudes sobre esta trepidante etapa y solucionar dudas.

Os invito a navegar por ella y descubrir una forma de mirar y entender esta etapa tan trepidante desde la óptica de la disciplina positiva. Hoy tengo el privilegio de estrenar una nueva sección llamada "En buena compañía" donde comparto con Teresa mi visión de la adolescencia desde la óptica de un docente.

Aquí puedes leer la entrevista: ENTREVISTA


dilluns, 18 de setembre de 2017

QUIEN SALTA NUNCA PIERDE

- ¿Cuándo se sabe que es el momento?

- Notarás algo por dentro.

- ¿Aunque no sepa exactamente lo que quiero?

- Pese a que no sepas muy bien hacia donde tirar.

- ¿Y si  lo intento y me doy cuenta que me he equivocado?

- Te tocará volver a saltar.

SALTAR da miedo, hacerlo por primera vez aterra. Ese preciso momento en el que nos invaden los fantasmas, las dudas, los por qué. Donde nos planteamos si seremos capaces de lograrlo, si estamos suficientemente preparados, si los demás lo llegarán a entender. 

Están los que piensan, programan, desean pero nunca actúan. Los que postergan, inventan excusas o malgastan su genialidad. Aquellos que crean ataduras, inventan dogmas o diseñan evasivas. Esos que envidian a los que se atreven, que desean lo que no están dispuestos a intentar, que esperan que la fortuna les regale lo que los otros consiguen con actitud. 

Los otros son los que SALTAN sin que les tiemble el pulso, los se han cansando de quedarse sólo en el intento, de que les expliquen que se siente al conseguirlo. Esos que sienten la imperiosa necesidad de poner su alma en lo que tocan, de llenar su vida de propósitos, sin dar explicaciones, sin buscar razones, aunque les toque andar solos en el camino. Los que pasan largas noches en vela creando, estableciendo estrategias, esbozando soluciones, delineando coyunturas.

Aquellos que confían en su pulso, crean oportunidades  y se sienten extraordinarios por el simple hecho de intentarlo. Que no se esconden, que huyen de la rutina que les apaga, sin buscar coartadas, sin dibujar pretextos. Aceptando el miedo como parte del trato, viviendo despierto, acometiendo lo que les inquieta. Creyendo que las dificultades hacen al camino más mágico, que sobresalen de ellos mismos, que creen con determinación.

Buscando la excelencia, devorando cada paso, cogiendo más impulso cuando todo se complica. Rediseñando sus vidas a diario,  sin creer en la suerte y sí en el trabajo, reconociendo el pánico a los desconocido, creyendo en lo imposible, esos que no se conforman con nada que no les haga sonreír. Creando métodos, rompiendo muros, responsabilizándose de su propia felicidad.

Esos que viven acorde a sus sueños, que exprimen sus días con acierto, que están en paces con su ego. Sin caer en sus trampas, sin desear nada que no merezcan, sin atajos ni enredos. Que fallan pero no bajan los brazos,  que aman el riesgo con responsabilidad

Hijo quien se atreve a SALTAR siempre gana.

dilluns, 11 de setembre de 2017

10 cosas que TODOS los niños deberían APRENDER

- Mamá, ¿qué es lo más importante que debo aprender este curso?

- A vivir de verdad.

- Ya, pero de eso no te examinas.

- ¿No crees que la prueba más importante que deberías superar es la de exprimir tu propia vida al máximo?

- ¿No te preocupa que escriba o cuente bien?

- Lo que más me importa es que todo lo que te propongas te haga feliz.

Empieza un nuevo curso escolar y con él nuestra preocupación porque nuestros hijos aprendan el máximo de contenidos. Pocas veces nos planteamos si lo que nos empeñamos a que memoricen o practiquen les ayudará a conseguir el objetivo más importante que deberíamos marcamos a diario, ser felices. A menudo olvidamos enseñarles las competencias necesarias para vivir en equilibrio, para que crean en sus sueños, para que sean capaces de seguir su intuición.

A medida que tus hijos crecen empiezas a ser consciente que lo realmente importante que deberían aprender es:

1. Las GANAS de VIVIR se entrenan cada día. Dándole una oportunidad a cada nuevo amanecer, deseando avanzar a diario, creyendo que cada paso te acerca a tu objetivo. Olvidando las veces que hayas tropezado, buscando los mejores cómplices de viaje.

2. Haz lo que te haga FELIZ con mucho EXCESO. Busca lo que te ilumine la mirada, aquello que te toque el alma, eso que te robe el sueño a diario.

3. Los DESEOS no se piden, se CUMPLEN. Actúa, trabaja, traza puentes, dibuja soluciones, empieza de nuevo las veces que sea necesario. Con firmeza y coraje.

4. Al final SOMOS lo que nos atrevemos a INTENTAR. Sin miedo a probar, a fallar, a avanzar aunque los otros no lo entiendan. Aprendiendo de cada tropiezo, siendo valientes, osados.

5. Las EXCUSAS sólo valen para perder OPORTUNIDADES. El mañana quizás no exista, el presente es lo único debemos exprimir. Sin postergar, sin buscar culpables, sin envidiar. 


RODÉATE de personas que se alegren de cada uno de tus ÉXITOS. Que te ayuden a sumar, que te ofrezcan buenos consejos, que quieran participar en cada uno de tus retos. Que te critiquen con la intención que mejores, que te ayuden a ser más fuerte.

7. VALORA lo que tienes a DIARIO. Da las gracias, muéstrate agradecido, aprende lo que realmente es importante, ayuda a los que comparten tus días.

8. Cuando NADIE te ve es cuando tienes que mostrar tu mejor VERSIÓN. Quiérete sin condición, con avaricia, mantén el compromiso contigo mismo a diario. Sonríete ante el espejo con dulzura, aceptando tus imperfecciones, 

9. SONREÍR aunque duela es la mejor forma de seguir. Acepta los fracasos, los imprevistos, creyendo que a menudo los mejores comienzos aparecen tras los peores finales.

10. GANAR por casualidad nunca será una buena opción. Trabaja sin descanso, reajusta tu brújula las veces que sean necesarios, vive despierto. Siente que mereces todo lo bueno que te pase.

Hijo si quieres aprender algo importante, aprende a amar la vida con AVARICIA.

dimecres, 30 d’agost de 2017

CUANDO NADA SALE COMO ESPERAS

- No es justo que me pase a mi.

- En muchas ocasiones no podemos elegir lo que nos pasa.

- Entonces ¿vivimos siempre en la incertidumbre?

- Prefiero creer que estamos en manos de nuestro destino.

- ¿Y cómo podemos protegernos de él?

- ¿No sería mejor convertirnos en su mejor aliado?

Hay momentos de la vida que nada pasa como esperas, que parece que todo se deshilacha sin poder cortar la madeja. Días donde el miedo invade sin sentido nuestra alma, tiñe de gris nuestra forma de mirar el horizonte y nuestros planes se nos escurren entre los dedos. Esos instantes donde dejas de estar enamorado de lo que te pasa porque te sientes atrapado en el desaliento, al margen de todo.Y te das cuenta que quizás no eres quien pensabas o que llevas tiempo perdido en mapas ajenos.

Esas situaciones en las que la realidad te recuerda que no eres invencible y arrancan tu peor versión. Y te sientes roto, vacío, desorientado. Muriendo en cada instante que desperdicias, creando escudos que te alejan de aquello que realmente te hace sonreír. Y te conviertes en un auténtico maestro de maldecir tu suerte y nada te parece interesante.

Por suerte la experiencia te enseña que a menudo los mejores comienzos aparecen tras los peores finales. Esos momentos en los que has decidido tirar la toalla pero algo o alguien te ofrece un poco de luz, como si de un tsunami se tratase, poniendo patas arriba todo lo de tu alrededor. Ese instante en el que empiezas a ver con claridad la encrucijada y el destino marca un cambio de ritmo, todo empieza a acelerar. Y vuelves a sentir la necesidad de acercarte sin tanto pudor a lo que deseas recordando la necesidad de mirar al miedo sin evitarlo, sin disfrazarlo, sin excusarlo. 

Y sientes de verdad que vivir implica generar oportunidades, la necesidad de ser honesto con lo que tu alma siente y hacer lo que el corazón te dicta. Resolver tus fantasmas con contundencia, desafiarte a diario con disciplina y determinación.  Sin dudar de ti, de tus ganas de hacerlo, de tu capacidad para lograrlo. Queriendo tus dudas, tus imperfecciones, tu nueva forma de leer la vida. Superando lo que te paraliza, dispuesto a aprender a mirar diferente, cambiando de actitud, sin dejar que las inseguridades te hagan ir más lento.

Deshaciendo nudos, reajustado la brújula, hackeando cada milímetro de tus titubeos. Rediseñando cada uno de tus proyectos, de tus sentimientos, de tu manera de decidir. Perdonando a los que no estuvieron a tu altura, dejando de lamentar las ocasiones perdidas, sin renunciar a ser verdaderamente tú.

Ese día en el decides vivir despierto, seguir trazando puentes, liderar con pulso. Tendiendo la mano a la incertidumbre, aceptando lo imprevisible, con flexibilidad y coraje. Deseando vivir en continua transformación, siendo consciente que todo volverá a balancearse con la diferencia que ya sabes donde agarrarte.

Hijo,  lo mejor que podemos hacer es decidir vivir con mayúsculas, con firmeza,  con el objetivo de conseguir la autenticidad de ser uno mismo.