Sònia

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dilluns, 13 de febrer de 2017

Educar en la CORRESPONSABILIDAD

- ¿Tú también crees que hay actividades de chicos y de chicas?

- No, ¿por qué deberíamos diferenciarlas?

- ¿Y por qué hay niños de mi clase que no se creen que tú corras maratones?

- ¿Tú crees que el sexo determina que puedas correr una maratón?

- Claro que no, depende del esfuerzo que estés dispuesto a hacer para prepararla. Yo lo que veo es que papá y tú sois capaces de hacer lo mismo.

- Exacto, las cosas las logramos por nuestra capacidad,  independientemente del sexo que tengamos.

- ¿Y por qué se extrañan cuando explico que papá plancha?

- Porqué seguramente en sus familias no hayan entendido la necesidad que las tareas domésticas estén repartidas de forma igualitaria.

- Si nos repartimos las faenas tenemos más tiempo para jugar juntos.

- Trabajar en equipo siempre tiene una gran recompensa.

Aunque en los últimos años nuestra sociedad haya dado pasos agigantados hacia a una igualdad de género, aún vivimos lejos de conseguirla. A diario, en nuestro entorno,  observamos innumerables situaciones en las que se demuestra que aún perduran las diferencias, las discriminaciones y los prejuicios entre sexos.

Las madres, los padres y los educadores tenemos la posibilidad de trabajar activamente para acabar con estas desigualdades. Somos los principales transmisores de valores y estereotipos de género y,  por este motivo, la RESPONSABILIDAD de ofrecer a nuestros pequeños una educación basada en la IGUALDAD y el RESPETO. Una igualdad REAL, con el gran objetivo de conseguir un desarrollo integral basado en la LIBERTAD y la igualdad de OPORTUNIDADES.

Una educación no sexista, donde la paridad de género, el respeto a la diferencia y el trabajo de la corresponsabilidad sean la clave para formar a nuestros hijos. Y eso sólo lo conseguiremos regalándoles el mejor de los EJEMPLOS. Seamos familias en las que la convivencia esté basada en los principios de la CORRESPONSABILIDAD y donde padre y madre estén igual de implicados en la educación. Donde se potencien las capacidades independientemente de si son niñas o niños, donde se den las mismas posibilidades para aprender, experimentar y soñar.

Construyamos las MISMAS EXPECTATIVAS hacia nuestros hijos indistintamente del sexo que tengan. Potenciemos comportamientos libres de roles impuestos y actitudes donde TODOS nos mostremos valientes; capaces de todo, donde no exista el sexo débil. Dejemos elegir libremente a nuestros hijos las actividades que les gustaría hacer sin miedo al que dirán, desterremos los comportamientos que excluyen, que marcan diferencias. Eliminemos el vocabulario sexista de nuestras conversaciones y no ofrezcamos artículos de consumo o actividades de ocio que refuercen la diferencia. Mostrémonos CRÍTICOS con toda desigualdad.

Eduquemos en el COMPROMISO y la RESPONSABILIDAD dentro de la familia, apostando por una distribución EQUITATIVA de las tareas domésticas desde bien pequeños, libre de estereotipos, donde TODOS los miembros estemos dispuestos a cooperar. Una corresponsabilidad que mejorará el bienestar familiar, las relaciones, estrechará vínculos y regalará a todos más tiempo de ocio familiar y personal. Asumir responsabilidades potenciará en nuestros hijos valores tan importantes como el esfuerzo, la perseverancia, la tolerancia, la autonomía y la confianza en uno mismo.

Aprendamos a DELEGAR, a implicar, a gestionar nuestro tiempo para eliminar de nuestros días la sobrecarga de trabajo. Tomemos decisiones de forma conjunta, valoraremos cada pequeño esfuerzo de los de nuestro alrededor, aprendamos a pedir ayuda antes de llegar a nuestros límites. Sumemos esfuerzos sin querer aparentar, creamos en el EQUIPO.

Seamos familias que decidamos vivir en la igualdad, en plena corresponsabilidad doméstica y donde la educación de nuestros pequeños sea un proyecto en el cual padre y madre vayamos de la mano con el objetivo común de construir una sociedad justa y equitativa  para nuestros hijos.


Logremos un mundo donde TODOS podamos soñar GRANDE.

2 comentaris:

  1. En eso estamos en casa, en la corresponsabilidad! Lástima que algunos familiares sean tan anticuados que aún crean en machismos, contra los que hay que dar explicaciones por ser contradictorios con la educación en el seno familiar más cercano.

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