Sònia

Sònia

dilluns, 8 de setembre de 2014

MAMÁ, ¿TÚ SABES PESCAR NUBES?

- Mamá a mi lo que me gustaría es aprender a pescar nubes, ¿tú sabes?

- Yo no sé, lo siento. ¿Para qué quieres pescarlas?

- Para darles millones de formas, pintarlas de colores y regalarlas con un lazo.

- !Qué gran idea!, me gustaría una para mi cumpleaños.

- Mamá la tuya será la más bonita, repleta de colores y tendrá la forma que tú me pidas.

- Le achucho con todas mis fuerzas, mientras le susurro que aprenderemos juntos a pescarlas.

     Me impresiona la capacidad creativa que tienen los pequeños de la casa, la disposición innata para hacer preguntas insólitas, para imaginar, investigar y soñar. Sus castillos de arena parecen auténticas obras de ingeniería, sus dibujos rebosan fantasía, tienen la capacidad de ver en el agua que llenan los charcos formas fantasmagóricas y un insignificante insecto puede transportarles al más maravilloso de los bosques encantados.

     Admito que con el paso de los años mi imaginación ha ido mermando y ponerme delante de un folio en blanco, en muchas ocasiones, se convierte en una ardua tarea. Mi creatividad se ha ido centrando en áreas muy concretas, envidio las mentes creativas de mis hijos. Añoro ver el mundo desde su óptica inventiva, su capacidad de crear cuentos repletos de risa y paisajes llenos de magia. Anhelo su sentido del asombro, su insatisfacción si no logran la respuesta a su curiosidad, sus ganas de saber más y más.  Nunca se cansan  de probar hasta aprender como va aquello que quieren utilizar.

     La creatividad es la forma de expresarse uno mismo usando la originalidad y la imaginación y en eso los niños consiguen un cum laude. Teatro, música, danza, arte, pintura, escritura, nada se les resiste. Inventar un nuevo bocadillo para merendar, diseñar un nuevo instrumento musical o dibujar una nueva mascota se convierte en actividad apasionante.

     Intento inspirarles y no sólo explicarles o demostrarles. Proporcionarles un entorno favorable para el descubrimiento y la experimentación. Estimular todas las curiosidades, provocar la duda, motivarles a crear, a buscar siempre el por qué.

     Muestran interés por todo lo que hacen, sus ideas inéditas e inesperadas rebosan originalidad. Una idea fortuita les transporta a experiencias enriquecedoras, expertos en nada y aprendices de todo, sin miedo a aprender, sin la necesidad de demostrar. El error es parte del juego sin importarles tener que volver a empezar o el que dirán.

    Admiro su capacidad de observar a un cangrejo durante horas que antes han pescado con tenacidad y osadía, diseñar las zapatillas de correr con la mejor aerodinámica para que mamá no se vuelva a lesionar o esbozar la bandera de un país donde jamás nadie tendrá que llorar.

     Gracias por recordarme cada día que todas las personas adultas han sido niños  antes pero en muchas ocasiones nos obligamos a olvidarlo.


8 comentaris:

  1. A mí también me pasa... Y es que para ser creativos necesitamos, al menos yo, de un ambiente propicio. Desde música hasta tiempo, desde ausencia de preocupaciones hasta inspiraciones visuales... Pero hoy en día me conformo con ser más práctica que creativa, jajaja. Me conformo con esta organización a la espera de que llegarán tiempos más propicios para crear :p
    Un saludo y feliz vuelta al cole!

    ResponElimina
    Respostes
    1. Totalmente de acuerdo Débora debemos proporcionar a nuestros hijos el mejor marco para que puedan soñar, pensar, crear, soñar...
      Gracias por tu comentario!!

      Elimina
  2. Sempre es pot tornar a la infància, amb imaginació, amb l 'ajuda dels nens. No és el mateix, però de ben segur que potser en tens un millor record. El pitjor de la infància és l'absència de records, o la seva ambigüetat. També pots, amb ells, somiar, imaginar i compartir-ho i intentar que no oblidin aquests moments.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Totalment d'acord Raúl no deixem mai de sommiar.
      Una abraçada molt forta

      Elimina
  3. Precioso y cargado de razón... Últimamente veo que madurar se ha convertido en sinónimo de perder a fuerza de golpes todo lo mejor de la niñez... Y me muero de pena así que ando dándole muchas vuras a otra manera de ayudar a mi hijo a madurar sin ese precio

    Un abrazo

    ResponElimina
  4. Muchas gracias Elena como me gustaría enseñarles a soñar...

    ResponElimina
  5. Me encanta este tema. La biblia de la creatividad debería de ser el libro El principito y el logo, el dibujo del elefante comido por la serpiente.

    ResponElimina