Sònia

Sònia

diumenge, 20 de setembre de 2015

HIJOS, CORRAMOS EL RIESGO

Mamá, no se si debería hacerlo.

Si no lo pruebas jamás sabrás si hubiese merecido la pena arriesgarse.

¿Tú que harías mamá?

Sin duda intentarlo.

¿Y si no me sale bien?

Todas las decisiones que tomes conllevarán un riesgo. Para ser feliz deberás aprender a lidiar y superar todos tus miedos.

¿Y cómo sabré si debo o no lanzarme?

Sólo debes asegurarte que, lo que decidas hacer, te hará feliz. Cuando sientas que eres capaz de aventurarte, de acercarte al acantilado sin miedo a caer, que lo imposible se pueda lograr, estarás preparado para empezar a trabajar por aquello que realmente desees.

Tendemos a intentar controlarlo todo, el ritmo desaforado en el que vivimos da poca opción a crear, probar, experimentar o retroceder. Todo está reglado, programado y, en muchas ocasiones, concedemos poca disyuntiva a la espontaneidad. No hay tiempo para salir del camino marcado, para dar opciones de elegir. Educamos a nuestros hijos a ser comedidos, a hacer lo correcto, a seguir las normas sin titubear, a saludar y dar las gracias. Convertimos la incertidumbre y lo desconocido en un engorroso compañero de viaje, lo que no controlamos nos abruma.

Una de las cosas que más añoro de mi infancia es el cosquilleo que me producía el no saber que pasaría. La sorpresa, lo extraño, lo inesperado, se convertía en un momento fascinante. Recuerdo cuando hacía las cosas sólo guiada por mi intuición, por mi corazón, sin prestar demasiada atención a la razón. Era capaz de actuar sin que me frenase lo que dirían los demás, sin pensar si era apropiado o no, utilizando únicamente el motor de la ilusión, el deseo de aprender o vivir algo por primera vez. Cada vez que me atrevía a romper los protocolos la vida me premiaba con algún maravilloso aprendizaje.  

Por esta razón, intento recuperar esa magia que tanto me hacía feliz y educar a mis hijos en la valentía, animándoles romper con los formulismos, a morder la vida sin necesitar siempre una red. Ojalá nunca permitan que nadie les diga en lo que deben soñar, que corran el riesgo a diario de ensayar distintos caminos, que sean capaces de decir lo que sienten para no perder lo que deseen. Que recuerden siempre que podrán arrebatarles todo menos la capacidad de elegir, su actitud personal ante las circunstancias, la fe en su propio futuro, la confianza ciega en su trabajo. Mi educación se centra en ayudarles a ser personas que entiendan que el éxito llega en función de las veces que están dispuestos a intentar las cosas, a enseñarles a no dejar de persistir, a sacrificarse por cada nuevo reto, a convertirse en el mejor talismán.

Hijos tentad al futuro, querer que se pueda, sed humildes, no tengáis miedo a fallar. Sed osados, trabajad por de todo aquello que os haga dichosos porque el hacer es la mejor manera de decir. Morded la vida con uñas y dientes, reinventaros las veces que sea necesario, comprometeros con vuestros deseos, no dejéis pasar nunca ningún tren.  

Porque el mundo lo cambian únicamente los que están dispuestos a ir paso tras paso sin mirar atrás, sin condicionarse por lo que dirán, que trabajan con entusiasmo desmedido, los que no fabrican excusas y sueltan todo aquello que se convierte en un lastre. Convertiros en estudiantes de por vida, hambrientos por aprender, por disfrutar de cada nuevo rincón descubierto, por hacer que las cosas sucedan.

No cultivéis la queja, elaborad soluciones, razones para querer seguir. Vivid sin pedir permiso, con agallas, devorando cada amanecer. Volad sin límites, sin prejuicios ni reproches, aceptando la imperfección, aprendiendo del error. Poned los cinco sentidos en cada elección, no os arruguéis ante nadie, nunca os traicionéis a vosotros mismos. Encontrad vuestro momento, desterrad a la rutina, imaginad a lo grande sin calcular la opinión de los demás. 

Recordad siempre que vuestro momento es el ahora, que si nunca os arriesgáis  a cruzar el río nunca sabréis que esconderá la otra orilla. Si vais a caer, que sea en la tentación por vivir.



7 comentaris:

  1. Sònia, m'encanta, m'encanta, m'encanta!!!
    L' havia llegit fa temps i ara fa una estona que el buscava perque volia rellegir-lo.

    I m'ha tornat a agradar... tant o més que la primera vegada!!! :-)
    Una abracada i gracies per recordar-nos coses tan importants!

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