Sònia

Sònia

dimarts, 29 de desembre del 2015

ENTRE TODAS LAS ESTRELLAS

- ¿Estás segura mamá?

- Estoy convencida que está a punto de pasar.

- ¿Cómo lo sabes?

- No lo sé, lo siento.

- Yo ya tengo el mío preparado.

- Pídelo poco a poco y siéntelo en tu corazón.

- ¿La has visto mamá?

- Era hermosa y seguro que esa estrella nos concederá  nuestros deseos.

- ¿Tú que has pedido mamá?

- Que nunca me falten estos momentos a tu lado porque me hacen realmente feliz.

Siempre me ha fascinado observar el cielo de noche. Esperar ese momento preciso donde todo parece que queda congelado, donde no hay prisas ni tareas, donde el ritmo de nuestra respiración marca los acontecimientos. Aquel instante donde centras toda tu atención en buscar una estrella, pero no una cualquiera, sino aquella que más brilla. Aquella que se deja ver sólo unos instantes pero es capaz de dibujarte una sonrisa de oreja a oreja. Aquella que te transporta al pasado y te recuerda todo aquello que ya te concedió.

En casa tenemos una estrella que buscamos cada atardecer y nos hace estar un poquito más cerca de aquella persona que tanto añoramos. Una estrella a la que en ocasiones le confiamos nuestras dudas, miedos, retos y que, en cierta manera, sentimos que nos protege.

Sólo hay un requisito para poder gozar de las estrellas y este es que debes buscarla únicamente con personas que te reconfortan, que necesitas a tu lado, que sólo han llegado para sumar. Aquellas que en la mayoría de ocasiones se han cruzado en tu historia por pura casualidad pero en el momento que más lo has necesitado. Aquellas que no hace falta explicarle el por qué aquel día no tienes ganas de reír o saben cuando necesitas un buen abrazo sin que lo tengas que pedir. Esas que cuando todo se complica, cuando todo parece balancearse, te cogen de la mano y tiran de ti.

Creo en la complicidad, en la magia que se crea cuando te entiendes con alguien y casi no hace falta hablar. Aquel que te escucha y no juzga, que se muestra crítico cuando hace falta y comparte cada uno de tus sueños sin que se lo tengas que pedir.

De relaciones, confidencias, de lugares encantados, de lecciones y complicidad en estado puro nos habla de forma mágica Cristina Alfonso en Entre todas las estrellas, una historia que rebosa sensibilidad y amor, donde se establecen casi por arte de magia amistades singulares . Un libro para niños de 9 a 11 años que es capaz de erizar la piel del lector. 

¿Te animas a leerlo?


diumenge, 27 de desembre del 2015

CUANDO TU HIJO DESCUBRE QUE ERES UN REY MAGO

- No hace falta que disimules, ya lo sé.

- A veces me cuesta aceptar que te hayas hecho tan mayor.

- Tranquila mamá, habéis sido unos pajes de lujo.

- Espero que sus Majestades estén contentos con nuestro trabajo. 

- El saber que sois vosotros los que compráis los regalos, ¿supone que este año ya no tendré nada la noche de reyes?

- No olvides nunca que lo mejor de los regalos, no reside en lo que hay debajo del envoltorio, sino en las manos que te lo ofrecen.

El día que tu hijo o alumno te confiesa que sabe que sus padres son los mágicos de oriente sientes como si un jarro de agua fría te recorriese la piel. Desde aquel preciso momento percibes que tu pequeño, aquel que tiraba de la barba al Rey Melchor y lloraba cuando veía a Baltasar,  empieza una nueva etapa en su vida que será sin duda cada vez más emocionante. Un tramo donde seguir creciendo y aprendiendo, empezar a tomar sus primeras decisiones importantes y aprender a navegar en esta mundo a veces antipático. Ese preciso momento en el que debes ir aprendiendo a dejarle volar y aceptar que deberá caer en muchas ocasiones para poder avanzar.

Siempre he intentado mantener la magia con mis pequeños al igual que lo hicieron mis padres conmigo. Años después entendí porqué mi padre limpiaba sus botas camperas con esmero el día antes que apareciera Papa Noel en mi colegio, el motivo por el que mi madre insistía en acompañar siempre al mismo rey en la cabalgata del barrio y como mi rey favorito, al cogerme en brazos y frotar mi nariz con la suya, conocía cada una de mis trastadas pero igualmente llenaba mi bolsa de deliciosos caramelos.

Creo firmemente en la necesidad de ayudar a nuestros hijos a desarrollar su pensamiento mágico, alimento imprescindible para germinar la fantasía y creatividad. Hacerles creer en personajes imaginarios, llenos de hechizo y sutileza, que acaban convirtiéndose en un elemento imprescindible en el desarrollo emocional y que además, colman la infancia de miles de niños de ensueño y emoción. Nunca pensé que le estaba engañando con estas preciosas historias sino que le acaramelaba el camino de hacerse mayor. Sin duda uno de sus mejores recuerdos es recordad como una noche del 5 de enero los tres Reyes se colaron en nuestro salón y se dejaron susurrar al oído cada uno de sus deseos.

Creer en Gaspar, Papá Noel o el Ratoncito Pérez ayuda a los niños a comprender el mundo que les rodea. Personajes que reparten amor, ilusión y sonrisas, que endulzan la vida de nuestros pequeños en momentos en los que no acaban de entender el firmamento, explican parte importante de nuestra cultura y nos recuerdan situaciones de nuestra infancia que hacen que se erice nuestra piel. Los mejores mensajeros de valores como la bondad, el compañerismo o la generosidad y que nos recuerdan que todos nuestros sueños se pueden hacer realidad siempre que los persigamos con todo nuestro empeño.

Y no encuentro mejor manera que mi hijo mayor haya entrado en el mundo de los adultos que convirtiéndose  en el mejor cómplice de los reyes de oriente, en un porteador más del secreto universal de los niños, en el mejor guardián de los secretos. Y me emociona ver como inventa nuevas historias para envolver a su hermano pequeño de ensueño y magia, como disfruta acompañándonos a comprar cada uno de los deseos, como cada vez que me guiña el ojo se hace patente nuestra complicidad.

Hijo bienvenido al mundo de los proyectos, de las lecciones continuas, de aprender que lo importante no es lo que tienes sino cómo lo aprovechas. Recuerda siempre de no dejar un sólo día sin haber aprendido algo nuevo, de probar cientos de veces aquello que no te salga, de hacer las cosas a fuego, de soñar intensamente haciendo del trabajo tu mejor aliado, a no bajar los brazos cuando todo se empiece a balancear.

Ojalá seas capaz de conseguir que te de igual perder si lo has intentado, de caer las veces que sean necesario, de tocar las estrellas cada vez que consigas lo que te hayas propuesto. Quiere a los que contigo lo hacen, abraza a todos los que ofrezcan su calor, haz aquello que crees que no puedes hacer.

Hijo no olvides nunca de creer en la magia del mundo, de las personas, de los detalles, de las miradas, las sonrisas, de los te quiero. 

dilluns, 21 de desembre del 2015

DESEOS DE UNA MAMÁ FELIZ

- ¿Tú que pides mamá?

- Me cuesta elegir, soy muy indecisa. Creo que ya tengo todo para poder ser feliz.

- Y ¿por qué a veces no estás de buen humor?

- Porque hay días en los que actúas torpemente y no sabes apreciar lo privilegiada que eres.

- ¿Tú crees que me traerán todo lo que he pedido?

- Estoy convencida de ello.

- Pero a veces no acabo de hacer las cosas bien.

- Seguro que sus majestades valoran tu esfuerzo y quieren verte sonreír. Además recuerda siempre que los peores errores que cometemos en la vida son aquellos que no cometemos.

Recuerdo lo que me costaba escribir a sus majestades cuando era niña. Mis amigas elaboraban largos listados de regalos pero yo era incapaz de escoger. Yo ya consideraba que disponía de todo lo necesario para ser feliz. Lo único que deseaba era pasarme el día jugando junto a mis hermanas y teníamos suficiente con una caja de cartón.

Mis padres me animaban a escribir tres cosas para dar pistas a los reyes pero en mi lista sólo aparecían regalos que no podían obtenerse en un gran almacén. Siempre aparecía el deseo de pasar más tiempo junto a mis abuelos que vivían en la otra punta del país, que mis padres no tuviesen que trabajar tanto y un perro que se llamase Trasto que nunca llegó.

Ya con 40 sigo teniendo dificultades para confeccionarla pero los pajes reales insisten porque me quieren ver sonreír. Podría explicarles que ha sido un año muy complicado donde me ha tocado ver a los míos sufrir pero prefiero quedarme con la parte positiva de los innumerables aprendizajes que he extraído de cada situación. Tener la suerte de vivir rodeada de gente valiente, que decide acompañarte en tu vida sólo para sumar, es un gran honor.

A este 2016 le pido salud para todos los que quiero y seguir creciendo en mi maternidad. Así que ahí van mis deseos:

-Tiempo de calidad con mis hijos, aunque eso suponga renunciar a algunos de mis proyectos que guardaré con mimo en un cajón.

-Seguir aprendiendo a tener paciencia, a gestionar mis emociones, a ser el mejor ejemplo que puedan tener.

- Cambiar muchos de los "no" que pronuncio al día con ellos por "sí".

- Que mis hijos no pierdan las ganas de saber, jugar, aprender, probar y reír.

- Saber contagiarlos de pasión, valentía y optimismo para encarar cada uno de los retos que se quieran marcar.

- Saber aceptar que quieran elegir su camino, sus decisiones, permitir que se equivoquen. Enseñarles que en ocasiones hay que perderse para poder encontrar el mejor camino.

- Conseguir que sepan que estoy junto a ellos de manera incondicional.

- Quererlos sobre todo cuando las cosas les salgan mal, cuando no quieran escucharme, cuando no se vean los frutos de inmediato.

- Ser capaz de hacerles entender que la buena suerte tiene sus reglas basadas en la perseverancia, el trabajo y el tesón.

- Conseguir que se quieran tal y como son, que confíen en sus cualidades y aprendan a pedir ayuda cuando lo necesiten.

- Que aprendan a confiar en los que les acompañan y a invertir su energía en cambiar únicamente lo que importa, a dejar de buscar el mapa y hacer los cosas sólo escuchando la intuición.

- A querer a los suyos sin freno de mano y a no guardar ningún abrazo, un beso o un "te quiero" para cuando vuelva a salir el sol.

Que nunca olviden que sólo es capaz de cumplir sus sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto.

!Feliz 2016 a todos!

dimecres, 16 de desembre del 2015

Hoy me tomo una dap beer junto a Dap Solutions

Equilibrium nace con la única pretensión de convertirse en mi pequeño oasis. Un espacio personal donde reflexionar con calma y exponer todas mis ilusiones, preocupaciones, aprendizajes que me surgían a diario en el apasionante mundo de la maternidad. Sin duda para mí el mejor oficio del mundo, aquel que me hace desaprender a diario y me ayuda a ser cada día un poco mejor.

Cuando empecé escribir en él nunca pensé que me regalaría conocer a tanta gente maravillosa de alrededor del mundo que les gusta lo que escribes y te animan a continuar. 

Hace unos días la empresa de publicidad y diseño  Dap Solucions me proponía tomarme un dap beer junto a ellos y explicarles todos los entresijos de mi blog.

Han hecho un vídeo maravilloso donde recogen a la perfección la esencia de Equilibrium. ¿Te tomas una dap beer conmigo?

Video completo: EQUILIBRIUM


diumenge, 13 de desembre del 2015

MAMÁ, ¿QUÉ ES PARA TI LA AMISTAD?

- Mamá, siempre que estás con ellos no paras de reír.

- Cuando estamos juntos me siento feliz.

- A mí me pasa lo mismo cuando estoy con Unai, parece que con una sola mirada nos podamos entender.

- Lo mejor de un amigo es poder susurrarle tu sueño al oído y que siempre quiera participar de él, ¿no crees?

- Unai y yo compraremos una furgoneta y daremos la vuelta al mundo. Haremos fotos de todos los animales del planeta.

- !Me parece un plan genial! ¿Sabes que es lo mejor de la amistad?

- ¿Qué mamá?

- Lo más mágico es que un amigo conoce todo de ti y a pesar de ello, te quiere sin ninguna pega. Con ellos no hace falta disimular.

Dicen que los amigos son los hermanos elegidos, aquellos que aparecen en tu vida con la gran misión de acompañarte en tu camino y lograr que éste sea mucho mejor. Aquellos que enriquecen cada uno de tus días, que ayudan a diseñar tus proyectos, que permanecen a tu lado cuando todo se empieza a torcer. Aquellos que sólo con mirarte saben si has tenido un día gris y se empeñan a tirar de ti cuando tú has decidido colgar el cartel de "no doy un paso más", lealtad en estado puro.

Tengo la suerte de tener buenos amigos. No son muchos pero cuando los necesito parecen un batallón. Algunos los veo casi a diario y a otros quizás pase meses sin poderles achuchar. Algunas de mis amistades han caducado al igual que lo han hecho las etapas de mi vida, hermandades cerradas sin reproches ni exigencias que se han llevado algo de mí y me han ayudado a sumar. Otras estoy convencida que están por llegar y serán parte también de mi historia.

Creo en la amistad sincera, desinteresada, donde las reglas de juego siempre están claras, donde no existe lugar para los desengaños. Una ruta compartida donde crecer, donde lanzarse al vacío de la mano sin estar pendiente si hay o no red. Un amigo es aquel que nos ayuda a aceptar aquello que no nos atrevemos a ver cuando nos miramos al espejo, que nos acepta con nuestros pros y contras, que no juzga. Aquel que no entiende de horarios ni distancia cuando parece que todo se vaya a desmoronar.

La persona que está ahí sin que se lo tengas que pedir, con el que puedes ser tú con esencia, el que da sin exigir, el que ofrece sin esperar recompensa. Un amigo te critica de frente y te defiende cuando no estás. 

Un amigo valora tus logros, se alegra de tus avances, entiende tus obsesiones, tus dudas, silencios y acepta que en ocasiones necesites desaparecer. Aquel que perdona tus errores, despistes y malentendidos y guarda de la mejor forma tus secretos. Te anima a emprender, te alenta a pensar en voz alta, no te adula cuando no lo mereces y respeta tu espacio cuando estás a punto de estallar.

Un amigo es aquel a quien le cuentas tus miedos sin sonrojarme, le confiesas no poder más, con el que lloras sin freno. Aquellos que respetan que siempre tengas ganas de hacer cosas diferentes y se muestran críticos cuando necesitas que alguien te diga basta. Esos con los que lloras de risa sin saber muy bien la razón y rompen las barreras que tú estúpidamente quieres construir.

La amistad cura, engrandece, arropa y mima. Está formada por pequeños detalles, por sonrisas llenas de complicidad, por palabras que te mejoran, por lágrimas compartidas, por locuras por hacer.

Sin duda hijo los amigos hacen que la vida sea mucho más interesante. Las personas más importantes no se buscan, la vida te los presenta.

diumenge, 29 de novembre del 2015

EL TOP TEN DE MI MATERNIDAD

Es bien curioso que ser mamá sea el único oficio del mundo en el que primero te otorgan el título y luego cursas la carrera. Sin duda para mí la mejor profesión que existe ya que me hace desaprender a diario y me obliga a salir de mi zona de confort. Una licenciatura abarrotada de aprendizajes, muchos de los cuales, aprendidos por ensayo-error. Porque a ser mamá se aprende sobre la marcha, a la vez que tus hijos crecen y llegan a tener un número de pie más grande que el tuyo.

Un oficio en el que, tras el nacimiento de tu primer hijo, crees ir doctorándote pero la llegada de tu segundo retoño te demuestra que poco de lo que has aprendido con el primogénito te sirve con él. Porque él decide ser el polo opuesto de su hermano y te exige desarrollar  mil y una nueva estrategia que desconocías. Tu supervivencia está en juego así que te vuelves la mujer más creativa que puede existir.

Y ahí están los dos, formando un tándem perfecto, poniendo a prueba tu paciencia a diario, contribuyendo a aumentar tus preciosas ojeras  y demostrándote que en este fascinante mundo de la maternidad nunca dos más dos son cuatro. Eso sí, basta con un "te quiero mamá" para recordarte lo afortunada que eres en poder ejercer esta ocupación.

Yo experta maestra, psicopedagoga y formadora de familias, que pensaba que esto de la maternidad sería un coser y cantar,  he caído en las mil y una coyuntura que te regala a diario la maternidad. He realizado  los disparates pedagógicos más inverosímiles y continuo viviendo con la sensación que me tocará ir a septiembre a recuperar. 

A primera vista parece un propósito fácil conseguir la felicidad de tus retoños pero en ocasiones parece que se te tenga que ir la vida en el intento. Tras 10 años de preciosa maternidad, de risas y lágrimas, de momentos de euforia y desesperación,  he conseguido confeccionar un decálogo de prescripciones que me hacen mucho más fácil desempeñar el oficio que más me hace feliz.

EL TOP TEN DE MI MATERNIDAD

1. El SENTIDO COMÚN: en muchas ocasiones destaca por  su ausencia y acabamos tomando decisiones sin pies ni cabeza. Con los niños las cosas deben ser mucho más sencillas, ellos cuando dicen que no es no.

2. Aceptar que con los niños el caballo de Santiago NUNCA es blanco. Si lo miras con perspectiva y con una buena taza de café en la mano, la incertidumbre es lo que hace apasionante nuestra maternidad.

3. Admitir nuestra IMPERFECCIÓN y no pretender siempre controlar la situación. Como decía mi abuela,  de lo que más se aprende son de los errores. Papás imperfectos, niños felices.

4. El SENTIDO del HUMOR lleva de la mano siempre a una persona inteligente. Sin duda es el que nos va a ayudar a mantener el equilibrio en la cuerda floja de la maternidad.

5. ABDICAR y pedir ayuda, admítelo tu madre y tu suegra pueden sacarte de mil y una tesitura.

6. No siempre tienes la VERDAD absoluta. Escucha a los de tu alrededor, ellos son capaces de mirar con una óptica mucho más amplia que la tuya y te pueden ayudar a ver justo eso que tienes en frente de tu nariz.

7. La COMUNICACIÓN con nuestros pequeños debe convertirse en el PILAR de nuestra educación. Recuerda nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender, escuchamos para contestar.

8. Eliminemos el sentimiento de CULPA que nos limita y ahoga. No olvides nunca que para tu hijo ERES y SERÁS la mejor madre del mundo.

9. Ajustemos nuestras EXPECTATIVAS a las necesidades de nuestros hijos. No queramos hijos perfectos, deseemos HIJOS FELICES.

10. RECORDÉMOSLES a diario que estaremos  SIEMPRE a su lado de forma incondicional. La vida no viene con un manual de instrucciones, viene con una mamá que está dispuesta a buscar  la mejor sonrisa a su hijo.



dissabte, 21 de novembre del 2015

FELIZ CUMPLEAÑOS PAPÁ

- Recuerda que no le puedes decir nada a papá.

- Lo sé mamá, ya soy grande para guardar un secreto. ¿Tú crees que le gustará?

- Estoy convencida que sí, tú dibujo es muy bonito.

- ¿Cuál es el mejor regalo que te han hecho para tu cumpleaños?

- Los abuelos me sorprendieron con una bici que me encantó.

- ¿Y cuando has sido mamá?

- El mejor regalo es el tiempo, el no dejar de cumplir años.

- ¿Y para que quieres tanto tiempo?

- Para no dejar de sonreír, de aprender, de equivocarme y volverlo a intentar.

- ¿Y a ti te gusta hacerte mayor?

- Sin duda, lo mejor de cumplir años es que todos los aprendizajes adquiridos te dan la posibilidad de liderar tu vida, de decidir quien quieres que te acompañe en tu viaje.

Hoy le toca soplar las velas a papá, no dudo de quien se acordará. Cada año los mejores deseos son para los que están alrededor pero siempre hay uno que nos contagia de emoción. Cuarenta y cinco años vividos, disfrutados y también sufridos. Años de aprendizajes, experiencias compartidas con gente maravillosa que le han hecho ser quien es. Cada año que pasa un poquito más feliz.

Lo mejor de hacerte mayor es que la edad te da el beneplácito de poder hacer exclusivamente las cosas que te hacen feliz y decidir estar únicamente con aquellas personas que te ayudan a sumar, que te animan a avanzar, probar y te alientan cuando toca volver a empezar, que creen en ti cuando tú lo has dejado de hacer.

La experiencia te enseña a llevar las riendas de tu vida, a mirar al que tienes delante del espejo sin miedo, a mostrar lo que sientes sin tapujos, a ser audaz, a pedir lo que necesitas de verdad. A arriesgarte sin tener en cuenta el que dirán, a despojarte de estupideces, manías u obsesiones que sólo te obligan a frenar. A no creer en los tabú.


A mirar lo que nos duele con distancia para encontrar la mejor solución, conocer nuestras barreras, no querer ser un fraude, a no tener que aparentar. A importante más lo que sientes que lo que piensas, a perseguir lo que quieres con ganas, a jugar y arriesgar, a encontrar oportunidades donde antes sólo había pegas, a no creer en los golpes de suerte sino en el trabajo y el tesón. A fabricar sin miedo a fallar, a pedir perdón en voz alta, a no agachar la cabeza cuando las cosas empiezan a ir mal.


A no tener la necesidad de gustar a todo el mundo, de demostrar quien eres ni lo que vales. A llevar la contraria, a ser auténtico, a no arrepentirse de tus decisiones aunque te hayas equivocado. A seguir tus instintos, tus deseos, tu olfato ganador, a ser inconformista cuando las cosas no salen bien, a no forzar, a entender que todo tiene su tiempo.

A actuar como esa persona que sueñas ser, a dar siempre las gracias, ser humilde, sentir el camino, huir de la comodidad, la culpa y los reproches. A querer ser empático, sencillo, fácil de manejar. A esquivar a los que te quieren intoxicar, a ser consciente que tienes muchos motivos para seguir.

Los años te enseñan a quererte, aceptarte sin excusas, valorar lo mucho que tienes, a que tus miedos no te paralicen. A dominar los silencios, las pausas y los momentos complicados,  a no vivir anclado en el recuerdo,  a no querer controlarlo todo, a no sentir la obligación de estar siempre al 100%. A trabajar día tras día para logra la mejor versión de uno mismo y expandir tu talento.

Hijo, lo mejor de cumplir años es tener la edad que las cosas sucedan. Tenemos la gran suerte que papá nos enseña a diario a sonreír a la vida y a salir ahí fuera a conseguir cada uno de nuestros sueños.

Feliz 45 años.