Sònia

Sònia

diumenge, 4 de març de 2018

EL VALOR DE APOSTAR GRANDE

No siempre vas a estar a la altura. Nunca vas a saber lo suficiente sobre un tema. Quizás jamás seas capaz de comportarte como los otros esperan. Posiblemente no vas a hacer las cosas como los demás desean. Tampoco vas a tener la respuesta correcta a todo lo que te preocupa, ni vas a sentirte lo suficientemente preparado antes de empezar un nuevo proyecto.

Dudamos de nuestra capacidad constantemente, sentimos miedo al parecer diferentes, abandonamos a nuestra intuición cuando las cosas se complican. Nos dejamos llevar por las corrientes que otros diseñan, cedemos el mando de nuestras vidas a los que se atreven a trazar planes. Llenamos nuestros días de desengaños por falta de agallas.

Nos convertimos en soñadores pequeños, esos que ya no pelean por lo que les vibra por dentro. Nuestros errores y tropiezos dinamitan nuestras ganas, dejamos de cumplir nuestras  promesas. Decidimos sentarnos a esperar un golpe de suerte que solucione nuestros problemas, acabamos al margen de todo aquello que nos roba una sonrisa.

En ocasiones parece que hayamos decidido vivir en un continuo invierno lleno de sombras, trampas y postergas. Un abismo que nos llena de desolación y fragilidad, que nos hace pequeños. Que provoca que nos hablemos con palabras tristes, que nos carguemos de reproches, que nos volvamos esclavos de nuestra propia cobardía. Que vivamos frenados, que tejamos barreras, que traicionemos cada una de nuestras fantasías.

Por suerte un día una persona se cruza en tu historia, un proyecto vuelve a regalarte una nueva ilusión o la letra de una canción remueve todo aquello que necesitabas para volver querer  intentarlo. Y decides que ese momento es el inicio del resto de tu vida y vuelves a creer en las oportunidades, en el destino, en la fortuna.

Decides eliminar de tu vida a esa gente que tanto te complica, empiezas a confiar en tu talento, a exigirte con respeto. A convencerte que es el momento, que la felicidad está en el ahora.

Trabajas por encontrar eso que despierta en ti una pasión desbordada, un gesto desbocado, eso que es capaz de erizarte la piel. Que llena de motivos tus días, de planes de futuro tus semanas. Dejas de anhelar, de esconderte, de necessitar alimentar tu ego.

Y pasas a la acción sin dudas, ni excusas, resucitando tus ilusiones. Te entrenas a diario tenazmente, dejas de esconderte ante las adversidades.

Estás dispuesto a seguir aunque tengas pocas garantías de ganar, priorizando lo que realmente te llena sin tener que depender de nadie. Y te sientes preparado porque ya no necesitas tenerlo todo controlado, porque aceptas la complejidad de tus decisiones, porque has decidido que la vida sea más fácil, más emocionante, más fascinante.

2 comentaris:

  1. En ello estamos! Gracias Sonia por ser parte de ese revulsivo que nos ayuda a que despertemos y luchemos por lo que nos hace vibrar 😉

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